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¿Cómo leer etiquetas en los productos empaquetados?

Alimentacion, Be Healthy -

¿Cómo leer etiquetas en los productos empaquetados?

El primer paso hacia una alimentación saludable es aprender a leer las etiquetas de los alimentos que consumimos. Aprende a hacerlo con estos sencillos pasos:

Información nutrimental. Si leemos con atención podremos saber qué estamos comiendo y si estamos haciendo una buena compra

 1. Tamaño de la porción. El tamaño de la porción es importante porque las cantidades de calorías, grasas, hidratos de carbono (carbohidratos), fibra dietética, proteínas y sodio están referidas a este “tamaño de la porción”. Es un dato muy importante, ya    que en muchos productos el tamaño de la porción NO corresponde al contenido neto. Porciones por envase. Es la cantidad de porciones que pueden caber en todo el empaque de nuestro producto.

2. Cantidad por porción. Indica en dos unidades diferentes, kilocalorías (Kcal) y kilojoules (KJ), la cantidad de energía que una porción del producto puede suministrar.

3.% de Valor Diario. Esta sección le dice cómo los nutrientes de una porción de alimento contribuyen a su dieta diaria total. Úsela para escoger los alimentos que son altos en los nutrientes que debe comer más y bajos en los nutrientes que debe comer menos. Puede determinar si un alimento es alto o bajo en un nutriente específico.

  • Si tiene 5% del valor diario o menos, es bajo en ese nutriente.
  • Si tiene 20% o más, es alto en ese nutriente. Esto puede ser bueno si es un nutriente como la fibra (un nutriente que debe consumirse en mayores cantidades), pero no tan bueno si es algo como las grasas saturadas (un nutriente que debe consumirse en menores cantidades).
4. Contenido de grasas (lípidos). Se desglosa la cantidad, en gramos, que una porción del producto aporta de grasa saturada, ácidos grasos trans, grasa monoinsaturada, grasa poliinsaturada y colesterol.

    Las grasas grasa saturada, ácidos grasos trans no son beneficiosas para nuestra salud, por ser causa de enfermedades cardiovasculares y posiblemente también de cáncer; por ello, mientras menos grasa saturada tenga un producto, mejor. La mayoría de los alimentos que se fríen en aceites reusados o a muy altas temperaturas poseen ácidos grasos trans.

    La grasa monoinsaturada y la poliinsaturada es el tipo de grasas que debemos ingerir más, debido a los beneficios que aportan a la salud cardiovascular, a la cognitiva y a la prevención de cáncer. Los alimentos que más los contienen son el pescado, sobre todo el salmón, y los de origen vegetal: el aguacate, las aceitunas, los frutos secos, las nueces, almendras, avellanas y los aceites de oliva, canola, girasol y cacahuate.

    Colesterol. Es otro tipo de grasa que debemos evitar en lo posible, debido a los efectos negativos que tiene en el corazón, las arterias y el cerebro, además de que también puede propiciar el desarrollo de cáncer. Los alimentos ricos en él son los de tipo animal: carnes, leche, mantequillas, huevo y algunos panes, porque se elaboran con lácteos y huevo.

    Sodio o sal de mesa. Es importante que el contenido de sodio en el producto que vayamos a obtener no sea muy alto. Comer menos sodio a menudo puede ayudar a bajar la presión arterial, que puede reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

     5. Contenido de carbohidratos o hidratos de carbono. Es la cantidad de azúcares que posee una porción de un producto. Los azúcares pueden encontrarse en forma de sacarosa (azúcar de mesa), fructosa, lactosa, maltosa, fibra o almidón. Es importante evitar aquellos productos que contengan altas cantidades de sacarosa, jarabes o almidón, referidos comúnmente como “azúcares”.

     Fibra. Es un nutriente que se debe comer más, ya que ayuda con la digestión al regular la evacuación intestinal y prevenir el estreñimiento.

    Contenido de proteínas. Indica la cantidad de proteínas (en gramos) que aporta una porción del producto.


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