Envío gratis en compras mayores a $499 a todo México
El Tomillo, aromático, medicinal y condimento

Be Healthy -

El Tomillo, aromático, medicinal y condimento

CONDICIONES AMBIENTALES:

Planta leñosa plurianual, rastrera, muy rústica. Florece desde marzo-abril hasta finales de verano. Sólo le perjudica el exceso de humedad (ambiental y del suelo) y gusta de climas secos y lugares muy soleados. Vive muchos años en el mismo sitio y se la puede ir cortando todo el año (dejarla descansar en invierno). Resiste bien las heladas, se adapta a todo tipo de suelo aunque prefiere los calizos, muy permeables, pedregosos y bien drenados. Sólo necesita riego en la siembra o plantación y en épocas de gran sequía. Puede realizarse una poda después de la floración para controlar su porte y eliminar las ramas más leñosas. En maceta en interior, cerca de una ventana por donde le entre mucha luz.

MULTIPLICACIÓN:

Fácil por semilla, de abril a mayo o incluso después; trasplante desde noviembre hasta abril. División por pies común y rápida. Dividir matas y enterrar hasta la base de las hojas, de noviembre a marzo, riego constante hasta que la planta arraigue. Esquejes: de primavera a otoño, riego constante, enraizado tras dos meses. Acodos: en primavera-verano.

RECOLECCIÓN:

La recogida de hojas y flores frescas se lleva a cabo conforme se van necesitando, pero en otoño e invierno no es recomendable recolectar demasiado ya que los brotes aguantarían mal el frío. Es preferible cortar ramas del centro de la planta, a unos 5 cm por encima del suelo, para sanearla. El mejor tomillo es el que se recoge en primavera (abril-mayo), ya que es cuando hay mayor concentración de aceites esenciales. Las ramas se cuelgan en un lugar ventilado a la sombra, y una vez que están secas, se desmenuzan y se guardan en un recipiente hermético. Las hojas frescas permiten la congelación.

PARTES ÚTILES: Hojas, sumidades floridas y la planta entera.

USOS CULINARIOS:

En cocina se utilizan las hojas y flores frescas en ensaladas, parrilladas de pescado o carnes, pisto, sopas, quesos, verduras, legumbres, salsas de tomate, escabeches, marinados y caldos. Es uno de los componentes del “bouquet garni” francés (ramilletes de hierbas aromáticas que se añaden a guisos y estofados) y de las “hierbas de Provenza”. Conviene utilizarlo con tiento para no enmascarar el sabor del plato. Debido a sus propiedades digestivas, se emplea mucho para aligerar comidas muy pesadas como alubias, salchichas y otros platos similares. Combina bien con cebolla, perejil, ajo y laurel; no mezclar con orégano o mejorana.

PROPIEDADES MEDICINALES:

Antiséptico, desinfectante, cicatrizante, antioxidante, balsámico y digestivo (empachos, indigestiones y flatulencias).

En infusiones utiliza para infecciones bucofaríngeas, faringitis, bronquitis y tos.

Como anticatarral, es bueno tomarlo mezclado con el jugo de medio limón y una cucharada de miel.

El aceite esencial es estimulante, expectorante, antifúngico y antiséptico, así como también un antibiótico de primer orden, aunque si se quisiera tomar por vía interna habría que darlo muy diluido para evitar irritaciones del sistema digestivo.

Por vía externa se aprovecha su acción antiséptica en el lavado de heridas, úlceras varicosas y otros problemas eruptivos.

El tomillo tiene también propiedades vermífugas, expulsando las lombrices intestinales.

CURIOSIDADES:

Los egipcios lo utilizaron mucho, incluso para el embalsamamiento de las momias. Para los griegos, tener tomillo en casa era símbolo de estatus social elevado. Tanto en la época griega como en la romana, el tomillo se usaba para los ritos y sacrificios religiosos. Los caballeros feudales tenían la costumbre de bordar en sus ropas una rama de tomillo coronada por una abeja; el aguijón de la abeja representaba su fiereza y valor, y el tomillo representaba la compasión, la piedad y la dulzura.

 

GLOSARIO

ANTIBIÓTICO: Paraliza el desarrollo de ciertos microorganismos patógenos (acción bacteriostática) o causa su muerte (acción bactericida).

ANTIFÚNGICO: Previene infecciones producidas por hongos.

ANTIOXIDANTE: Contribuye a evitar la oxidación de las células.

ANTISÉPTICO: Combate la proliferación de bacterias y otros en los procesos infecciosos.

BALSÁMICO: Causa alivio en heridas, llagas, etc.

CICATRIZANTE: Participa en el cierre de las heridas.

DESINFECTANTE: Elimina la infección destruyendo los gérmenes nocivos o evitando su desarrollo.

DIGESTIVO: Facilita la digestión.

ESTIMULANTE: Estimula y activa ciertas funciones del organismo.

EXPECTORANTE: Expulsa las secreciones pulmonares por medio de la tos.

VERMÍGUFO: Expulsa o mata las lombrices intestinales.

Artículo original aquí 


0 comentarios

Dejar un comentario